¿Qué tipo de suelos requieren un estudio edafológico previo?
▼
Los suelos arcillosos y franco-arcillosos son los más críticos por su
baja permeabilidad. Un peritaje edafológico permite medir la
capacidad de infiltración real y determinar la profundidad y
separación óptimas de las zanjas de escurrimiento, evitando
sobredimensionamientos o drenajes ineficaces.
¿Cuál es la pendiente mínima recomendada para zanjas de
gravedad?
▼
En terrenos agrícolas con suelos arcillosos se recomienda una
pendiente longitudinal de al menos 0,5 % para garantizar el
escurrimiento sin erosión. Para canales colectores principales, la
pendiente puede aumentar hasta 1,5 % según el caudal de diseño y la
longitud del tramo.
¿Cómo se dimensionan los canales para tormentas extremas?
▼
Se parte del cálculo del caudal pico para un período de retorno de 10
a 25 años, según la normativa local y el valor del cultivo. Luego se
dimensiona la sección trapezoidal o rectangular del canal con la
fórmula de Manning, considerando la rugosidad del terreno y la
pendiente disponible.
¿Es necesario combinar zanjas con coberturas vegetales?
▼
Sí, especialmente en suelos arcillosos. Las coberturas vegetales
(gramíneas o leguminosas) mejoran la infiltración superficial,
reducen la escorrentía y protegen las zanjas de la erosión. En
viñedos y frutales, además, ayudan a mantener la estructura del
suelo y a controlar la humedad en la zona radicular.
¿Qué diferencia hay entre drenaje superficial y subdrenaje?
▼
El drenaje superficial evacúa el agua que escurre sobre el terreno
mediante zanjas y canales. El subdrenaje, en cambio, capta el agua
del perfil del suelo a través de tuberías perforadas o drenes
franceses, útil cuando el nivel freático es alto. En campos de
cultivo, ambos sistemas suelen complementarse para evitar
anegamientos prolongados.